Así pues, viendo venir nuestras primeras vacacioncitas, decidimos ir a pasar unos días a Lusaka, la capital de Zambia. Sólo nos hicieron falta un par o tres de llamadas o mensajes para confirmar que tenemos una casa en la que dormir (este mundo bahá'í... es como si uno tuviera familiares por todos lados). Así, nos pusimos en marcha el viernes a las 15h, cogimos el primer bus que pasaba hacia Lusaka y llegamos hacia las 17h. El bus que cogimos era de 13 plazas (aparentemente 8, pero salen asientos de la nada, desdoblándose de las paredes), solía pararse cada dos por tres para coger o dejar a gente, y bueno, conté que en algún momento ¡¡llegamos a ser 23 espachurrados ahí dentro!!
Una vez en Lusaka... bienvenida al mundo real, donde un blanco en medio de Zambia no pasa desapercibido. Se me acercó el primero, preguntando de dónde soy y cómo me llamo, a lo que decidí no responder (pues eso es lo que se hace en Spain...). Él insistió, y como una perfecta inmigrante malhumorada y antisocial respondí: "no voy a contestarte a eso, lo siento". Él preguntó "¿por qué?" un par de veces y se alejó. Entonces, se me acercó Neda y me dijo: "Vale, voy a contarte un poco cómo va esto. Aquí la gente es muy sociable, tú eres blanca y vas a llamar muuucho la atención. Cantidad de gente como él se te acercará a preguntar y no pasa nada, puedes responderles de forma amigable, sin dar mucho cuerda a la conversación. Ellos te harán un par o tres de preguntas y luego se alejarán, así que no debes preocuparte". Es increíble cómo a veces la cultura de la que venimos condiciona nuestro carácter y la manera de afrontar las circunstancias que se nos presentan.
Foto: en el bus de ida a Lusaka, ese niño estuvo en mis rodillas durante todo el trayecto :D
jigaram, hay dos o tres maneras de sonreir y mostrarse alegre, uno es sonreir con los hojos, otro con los labios y otro con la garganta (carcajadas). en un ambiente desconocido la sonriza con los hojos dice lo suficiente y puede invitar a sonreir con los labios. Con la gente de corazon puro y como señal de que me alegro de haberte visto no debes privarles de esa mirada amable que conlleva ternura, amor y serenidad. boos
ResponderSuprimir